COMUNICADO DE PRENSA

En relación a la suspensión de labores y protesta que iniciaron el día de hoy por la mañana Policías Estatales en la ciudad de Chilpancingo, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado informa lo siguiente:

El día de hoy, alrededor de las 10 de la mañana, a partir de un falso rumor que circuló en redes sociales de que en Chilapa Policías Estatales se habían declarado en paro laboral, un grupo conformado por 176 elementos adscritos a la Coordinación Operativa de la Región Centro que se encontraban desplegados en diversos servicios de seguridad en esta ciudad capital, en total desacato a las ordenes de servicio que habían recibido para el día de hoy, decidieron concentrarse en las instalaciones del Cuartel Central, sito en carretera Chilpancingo – Chichihualco, colonia Ixquiapa y declararse en paro indefinido de labores, argumentando supuestas violaciones a sus derechos labores, pago insuficiente, ausencia de prestaciones y sobre cargas de trabajo.

No es la primera ocasión que este grupo de Policías Estatales asignados a la región Centro han intentado desestabilizar la institución y llevar a la Policía del Estado a protagonizar un paro general de labores con el fin de obtener mayores beneficios y salarios que conforme a la Ley les otorga el Gobierno del Estado y “casualmente” lo hacen en momento en los que la fuerza policial resulta de primordial importancia para salvaguardar la seguridad de las personas, sus bienes y el ejercicio de sus derechos, como el día de hoy que dejaron en estado de indefensión a la sociedad.

De conformidad con el artículo 111 de la Ley 281 de Seguridad Pública del Estado, los elementos de Policía Estatal deberán observar la disciplina como base del funcionamiento y organización de las instituciones policiales porque lo que sus integrantes deberán sujetar su conducta a la observancia de las leyes, ordenes y jerarquías, así como a la obediencia y al alto concepto del honor, de la justicia y de la ética, más sin embargo, con la actuación inconsciente que tomaron el día de hoy esos 176 elementos, además de dejar desprotegida a la población, se han colocado al margen de la ley apartándose del más estricto cumplimiento del deber que tiene toda institución policial para salvaguardar la integridad y los derechos de las personas, prevenir la comisión del delito y preservar las libertades, el orden y las paz pública.

Cabe destacar que la actuación de las instituciones de seguridad pública deben regirse por los principios rectores de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y respeto a los derechos humanos, como lo señala el artículo 21 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Ley Número 281 de Seguridad Pública del Estado de Guerrero, y estos 176 elementos, aún en el supuesto que tuvieran razón en sus demandas, están violentando esos principios rectores, haciéndose inclusive, acreedores a cualquiera de las sanciones disciplinarias que previene la Ley 281 de Seguridad Pública del Estado.

Sin embargo, tomando en consideración que la mayoría de los policías en paro, desde el anonimato están siendo manipulados por elementos con intereses obscuros y escaso compromiso con la institución y la sociedad, por disposición del titular de esta Secretaría de Seguridad Pública y del propio Gobernador del Estado, con el propósito de reforzar el diálogo que por separado habían sostenido con ellos el Coordinador de la Región Centro y el propio Subsecretario de Prevención y Operación Policial, una comisión integrada por altos funcionarios de la dependencia, intentaron establecer un diálogo adicional con los inconformes a fin de concientizarlos y conminarlos a que regresaran a sus labores; no obstante, con actitudes que reflejan poco respeto y apego a los preceptos disciplinarios, los inconformes se negaron a escucharlos y persistieron en sus injustificadas demandas sin salir hasta la emisión de este comunicado, a desempeñar los servicios que requiere la sociedad.

Según lo que expresaron a los medios de comunicación, los inconformes demandan lo siguiente:

1)    Destitución del Secretario y Subsecretario de Seguridad Pública, así como el despido de los demás militares que se han incorporado a la estructura de mando de la Policía Estatal.

2)    Tres días de trabajo por tres de descanso.

3)    Incremento del 40 por ciento a sus viáticos por la perdida del poder adquisitivo y la inflación.

4)    Incremento salarial del 50 por ciento.

5)    Aumento al bono del Día del Padre.

6)    Implementación de un bono de riesgo.

7)    Incremento del seguro de vida.

8)    Equipamiento policial nuevo, entre otros.

Las demandas antes citadas, han sido recurrentes cada vez que este grupo ha intentado neutralizar a la fuerza policial del estado que se dispone para contener a grupos delictivos y movimientos sociales de corte radical con posibilidades de afectar a la ciudadanía, su patrimonio y el libre ejercicio de sus derechos; garantías sociales que de alguna manera se han podido salvaguardar gracias al profesionalismo y entrega del personal militar que desde noviembre de 2014, a petición del Gobierno del Estado, tomó la dirección de la Secretaría de Seguridad Pública ante la falta de una estructura de mandos capaces, profesionales y confiables.

La Policía del Estado de Guerrero con el monto de sus salarios, prestaciones de ley y el pago de viático los 365 días del año sin importar si se encuentran trabajando, de vacaciones o con incapacidades, se encuentra ubicada entre las policías mejores pagadas del país, sin tomar en consideración otros estímulos que el Gobierno del Estado les ha autorizado como bonos especiales por el Día del Padre, Día de la Madre, Día del Policía, entre otros.

De todos es sabido que la situación de inseguridad que afronta el estado requiere del profesionalismo dedicación y compromiso de los cuerpos policiales, sin embargo, el grupo de policías inconformes de manera incongruente a la exigencia de beneficios extraordinarios pretende coaccionar al gobierno para que se les conceda medio año de trabajo por medio año de descanso, sin importarles lo que en materia de seguridad pública acontezca a su alrededor, ni la cantidad de ciudadanos que por su inconsciencia y falta de compromiso queden a merced de la delincuencia y grupos radicales que de manera sistemática afectan su tranquilidad y dañan su patrimonio.

Por lo anterior, el Gobierno del Estado de Guerrero y la propia Secretaría de Seguridad Pública, reiteran su compromiso de seguir velando por la seguridad de todos los ciudadanos residentes y visitantes de la entidad y por ningún motivo será rehén de chantajes o presiones de grupos radicales o servidores públicos que faltando a sus responsabilidades y al margen de la ley pretendan imponer sus condiciones y conmina una vez más, a estos Policías Estatales que se encuentran en franca rebeldía, a que cuanto antes se integren al cumplimiento de su deber; de lo contrario, conforme a derecho se procederá a su separación y baja definitiva del servicio policial.

 

 

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